sábado, 6 de abril de 2013

Capítulo 9: El paraíso al descubierto


Hacía ya una semana que Selene había salido del hospital, y todo parecía marchar sobre ruedas. Leon y yo no estábamos juntos, pero actuábamos como si sí lo estuvieramos. Selene y Gus aun no habían llegado a nada, pero parecía que estaban trabajando en ello.
Harry no había vuelto a hablarme en condiciones desde que nos fuimos de Londres. Habíamos intercambiado un saludo aquella mañana, pero nada más. Lo veía siempre con Aitana dando vueltas por el colegio, pero no hablaban, no reían, parecían no respirar el mismo aire. Su amiga, Katarina, a veces estaba y otras no, y me ponía nerviosa cada vez que me la encontraba sola.
Caminaba sin rumbo fijo por la ciudad, sola. Me paré en High Street, en una tienda en la que nunca antes había reparado. Tenía una puerta pequeña, pero por dentro parecía gigante. Estaba llena de tarros de golosinas, tabletas de chocolate, y cualquier tipo de dulce que pudieras imaginar. Entré, con los ojos abiertos y una sonrisa en la cara, haciendo sonar la campanilla.
 (Google)

Esperaba encontrármela desierta, pero no era así. Una cabellera rubia y un par de muletas me daban la espalda mientras miraban una estantería llena de huevos de crema y chocolate. Me sorprendió tanto que aparté mi vista de los deliciosos productos y me centré en él.
Era mucho más alto de lo que me había parecido en el hospital, pero las muletas lo empequeñecían. El cabello le había cogido más color y era mucho más rubio y fuerte que antes, pero por debajo del abrigo negro que llevaba aún podía ver el pijama azul del hospital.
Niall sonreía para sí mismo y, aunque no le veía la cara, estaba segura de ello.
-Niall.
Se giró, atónito.
-¡Elisa! ¿Qué haces aquí?- me preguntó.
-Puedes decirlo, Niall. No intentes ocultarlo- reí ante su cara de desconcierto. Después, poco a poco, una sonrisa se apoderó de su cara y me contestó.
-Cierto, no puedo hacerlo. ¿Y Selene...?
-Está en el campus, con...-decidí callarme el nombre de Gus, pues se habían quedado a "hacer deberes" en la "Biblioteca". Sabe Dios dónde estarían entonces...- con Katarina, nuestra amiga. La pregunta es, ¿qué haces tú aquí?
-Me dieron el fin de semana libre para venir con mi familia...
Le corté antes de que pudiera terminar.
-Espera, ¿vives aquí? ¿En Oxford?- lo miré incrédula. Él me devolvió la mirada con un "¿No lo sabías?" implícito en ella.
Me eché a reír, cogí un par de cosas de la tienda, y dos regalices gigantes, y pagué, sacando a Niall de aquel nuevo paraíso que había encontrado. Ya habría más tiempo de volver.
-Y bien, cuéntame. Y sí, después te llevaré a ver a Selene- añadí al ver su silenciosa petición. Él rió.
-Pues... yo siempre viví aquí, en Oxford, hasta que... ya sabes...-el cáncer. El puñetero cáncer. Asentí, y él continuó- Nos tuvimos que mudar a Londres, mis padres apenas podían pagar el apartamento en Westminster, pero un golpe de suerte nos ayudó. Sé que suena estúpido pero... ganamos bastante dinero en la lotería, y mis padres pudieron pagarlo todo, aparte de una mejora en mi tratamiento. Así que cuando empezó todo a ir mejor, ellos volvieron a vivir aquí. Pero hace un mes me volví a sentir mal, así que ingresé de nuevo. Y ahí se unen nuestras historias.
Sin darme cuenta y hablando con Niall, había llegado a los jardines de la Universidad, como siempre. Adoraba aquel sitio. Lo tenía todo. Nos sentamos en un banco al sol de últimos de verano y él me contó toda su historia, y yo a él la mía. Me caía bien aquel chico, pero no quería pensar lo que pasaría entre él y Selene, y añadiendo a Gus para hacer un triángulo. Me distraje de la conversación cuando oí unos acordes familiares de guitarra cerca. Me giré y vi a un chico de espaldas, sentado en la hierba, con los rizos negros despeinados, tocando el instrumento, mi canción favorita. No cantaba, pero yo recordaba la melodía de su voz de aquel día en la sala de música...
Y una voz chillona, con un fuerte acento, interrumpió mi ensueño. Aitana, sacudiéndose la melena y limpiándose de hierba la chaqueta azul cielo que llevaba, le gritaba a Harry cosas que ni él mismo parecía comprender. Discutían, pero yo parecía ausente de todo, Niall me seguía hablando y él también parecía ajeno a todo. Hasta que se giró, y los vio enzarzados en una pelea. Vio también mi expresión. Me agarró del brazo y me arrastró hasta las puertas del colegio, las cuales cruzamos corriendo hacia el Main Building.


-¡Elisa!- gritó alguien por detrás de mí, mientras corría. No paré, pero me giré para ver a Leon en la puerta de su edificio. Frené en seco y di marcha atrás hacia él, gritándole cosas ininteligibles- Eh, eh, ¿qué pasa?
Nada, no pasa nada, intentaba decirle. En cambio, solo pude coger grandes bocanadas de aire y reír incontrolablemente. Niall se acercaba por detrás a grandes zancadas.
-¿Qué pasa?-me preguntó.
-Nada-conseguí articular. No quería decirle nada de Harry y Aitana, obviamente. Él me cogió en brazos ante mis protestas y, con ayuda de Niall, me subieron a la habitación que compartía con Selene.
No tenía ni idea de lo que acababa de pasar, primero se estaban peleando Harry y Aitana y después Niall y yo estábamos corriendo, y ahora estaba con los ojos cerrados tirada en mi cama, con tres personas que no podía identificar sobre mi cabeza.
-Se ha mareado.
-¡Y vaya mareo!
Oía sus voces pero no las asociaba. Quería abrir los ojos pero no podía. Levanté una mano...
Alguien me la cogió, entrelazando sus dedos con los míos. Despegué mis párpados lentamente, y me sentí mucho mejor, como si todo hubiera pasado. Los recuerdos que tenía estaban intactos y no me sentía para nada descolocada. No entendía nada.
-Elisa. Qué susto me has dado, te voy a matar. Primero mi ataque, ¿y ahora tú?
Sonreí. La puerta de la habitación se abrió y Niall entró por ella, uniéndose a Selene, Leon y yo. Le dirigí la sonrisa que ya tenía, pero él no me la devolvió. Posó sus ojos inmediatamente sobre Selene, la cual se quedó sin palabras. Me miró inquisitivamente y yo me encogí de hombros.
Antes de que nadie pudiera articular ni una palabra ni salir del shock, la puerta se volvió a abrir y Selene tiró todo lo que tenía en las manos.
-Mierda-dijo, en español, de modo que solo yo la entendía. Gus observaba desde el umbral, con los ojos sorprendidos de ver a tanta gente dentro. Sus ojos danzaron por la estancia, de mí a Leon y de Leon a Selene. Finalmente, se posaron en Niall, y levantó la mirada, pasándose la mano por el pelo y abriendo la boca para decir algo.

 weheartit.com

-Elisa

2 comentarios:

  1. ¿Sabes? Me encantaría que me avisases cuando subes, puta, ya que soy la única que te comenta :(

    Una cosa, que me he dado cuenta de que tienes dos "Capítulo 7", es decir, que en el 8, en vez de poner 8, pusiste 7. Ay, Elisi, esa cabecita...

    Poz ezo, que me encanta :3

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    1. Ui que mentirosa, como que eres la única que comenta, si solo has comentado una vez jajaja sí, me di cuenta, sorry sorry ya lo cambié :)

      Oye, que me deprimo que no me lee nadie, que no estoy inspirada, tú dile a la gente que me lea, que acepto que me tiren tomates :)

      Jo creo que voy a borrar lo que escribí para el siguiente, no se me da bien el diálogo...

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