Salí chorreando de la ducha y me envolví en la toalla para secarme. Oía de fondo el iPod de Selene, "Give me Love" de Ed Sheeran sonando a todo volumen. Sonreí. Me sequé el cuerpo y el pelo y me puse la ropa interior. Abrí uno de mis armarios y cogí el secador, poniéndolo al máximo para que no tardara demasiado. Después, admiré mi vestido negro que reposaba encima del lavabo. Me lo pasé por la cabeza y me lo ajusté, sin mirarme al espejo. Subí la cremallera y, por fin, dirigí una mirada al cristal que tenía en frente, recogiéndome el pelo en un desordenado moño y sacando el poco maquillaje que había traído. Iba a llevar una máscara, ¿qué más daba si iba maquillada o no?
Me eché lo más básico y sencillo que tenía, no quería parecer una muñeca, pero tampoco quería ir del todo desarreglada. Al acabar, me pinté los labios de rojo y me solté el moño, enchufando la plancha del pelo. Me lo ricé lo mejor que pude y me calcé las sandalias negras que había comprado. Estaba ya con la mano en el pomo de la puerta cuando recordé lo más importante. Desenganché la máscara que había colgado en uno de los armarios y me la puse, atándomela detrás de la cabeza con un lazo perfecto.
Selene aún estaba peleándose con su vestido para abrocharlo. Me reí entre dientes para que no me oyera y me aproximé por detrás, cogiéndola de la cintura y metiendo los botones de la espalda en sus correspondientes ojales. Sentí como toda su espalda se tensaba, pero al mirar hacia atrás y ver que era yo, se relajó. Sin embargo, una gran sonrisa apareció en su cara.
-Estás preciosa. Pero quítate la máscara, al menos de momento- pensé que no era la indicada para decir que yo estaba preciosa. Era ella la que llevaba un vestido rosa despampanante, unos tacones de vértigo y una máscara a juego con todo, la que llevaba el maquillaje justo que la hacía parecer mayor y más segura de sí misma, y era ella la que se llevaría toda la atención, de eso no había duda.
Hice lo que me pedía, me la quité y la ayudé a acabar de prepararse. Cuando las dos estuvimos listas, salimos silenciosamente de la habitación, cerrando la puerta, y dirigiéndonos a los lugares en los que ambas habíamos quedado con nuestras respectivas parejas.
Crucé uno de los jardines del St. Hugh's y me dirigí hacia el Rachel Tricket Building. Había un chico apoyado sobre la fachada principal, de traje negro y camisa blanca, con una máscara dorada que sacaba a relucir su pelo del mismo color. Tenía la mirada perdida, pero cuando me aproximé, la centró en mí.
-Estás preciosa- Me sonrojé. ¿Qué le pasaba hoy a todo el mundo con el "estás preciosa"? Reí para relajar la tensión y le devolví el cumplido-No, lo digo en serio-me dijo-. No quiero decir que no lo suelas estar, pero hoy estás más preciosa que de costumbre.
Uno más y juraría que habría estallado de la vergüenza. Me cogió de la mano y comenzamos a caminar por el jardín, en dirección a ninguna parte, pues no sabíamos donde iba a ser el baile. Poco a poco, la tensión se relajó y fuimos los de siempre, riendo y charlando, a excepción de nuestras manos entrelazadas como si fueran una sola. A lo lejos, vi un par de parejas ya vestidas, paseando igual que nosotros, y pude distinguir a Paul con otra de las monitoras, vestido de traje con corbata morada. Nos acercamos a él con una sonrisa.
-Hola, Paul-dijimos los dos.
-Hola, personas desconocidas que no sé quienes sois- me guiñó un ojo- aunque por la voz, deduzco que eres Elisa.
-Deduces bien- reí-. Escucha, Paul, no tenemos ni idea de a dónde ir. ¿Nos puedes decir dónde será el baile?
Paul miró a su acompañante y esta asintió, después se volvió a girar para hablar con nosotros.
-Va a ser en el bosque. Y no os puedo decir nada más. Comienza en media hora.
Nos volvió a guiñar el ojo y sin más, se dieron la vuelta y comenzaron a caminar hacia el bosque.
El escenario estaba en la linde del bosque y la música lo llenaba todo. Había mesas con comida y bebida, sillas para descansar y fuentes de agua por todo el jardín principal. Las canciones eran de discoteca, para bailar y no parar, y ahí estábamos los cuatro, Selene, Gus, Leon y yo, bailando hasta no poder más. Nos lo estábamos pasando genial.
Al ritmo de "Party Rock Anthem", Leon se disculpó un momento, y vi como se acercaba a un chico alto, enfundado en un traje negro y pajarita, de pelo rizado y ojos verdes enmarcados por una máscara del mismo color, y mi corazón pareció dar un vuelco cuando lo vi sonreírme. Me estaba debatiendo entre si ir a saludar a Harry o no cuando recordé que habría venido con Aitana, su nueva novia, y que hacía mejor en alejarme. Volví a concentrarme en bailar con Selene y Gus cuando no pude evitar echar la mirada hacia atrás.
No estaba con Aitana. Estaba con esa chica que parecía haberse hecho su amiga, la chica que se había sentado conmigo en el sofá el primer día. Eché todo el aire contenido y despidiéndome de mis amigos me acerqué hasta ellos.
-¿Y a quién tenemos aquí?- preguntó sonriendo. Me reconoció al instante. Me abstuve de contestar, solo le devolví el gesto- Bonita máscara- me sonrojé, y aun más cuando Leon me cogió de la mano. Observé la reacción de Harry por el rabillo del ojo y pude ver como cuestionaba a Leon con la mirada. Leon se la apartó.
-¿No nos vas a presentar a tu amiga?-le preguntó con sorna.
-Por supuesto. Leon, Elisa, esta es Katarina Ivanova- respondió, apartándose el pelo que le caía por encima de los ojos. Los tres nos saludamos mutuamente, dirigiéndonos una sonrisa. Después, Harry murmuró que iban a por bebidas, y que ya nos verían luego.
Leon me volvió a dirigir hacia el centro de la pista con Selene y Gus. Estaban bailando una canción cogidos de las manos, haciendo el tonto y riéndose. Decidimos dejarlos a su aire y nos fuimos hacia un rincón en el que había menos gente, justo cuando una canción más lenta de lo normal comenzaba a sonar. Era Perfect, de Hedley.
-¿Me permite este baile?
Sonreí, y le tendí la mano. Me agarró como una pareja y comenzamos a bailar al son de la canción, en círculos. Estábamos a centímetros el uno del otro, podía contar las pecas de su nariz y cada uno de sus cabellos que se escapaba por encima de la máscara, fundiéndose con ella. "I know that I'm not perfect, but I keep trying", me cogió de la cintura y me echó hacia atrás como quien baila un tango, después me volvió a subir y mi sonrisa se quedó a milímetros de la suya. Algo dentro de mí me decía que aquello estaba mal, que no podía ser, pero el resto la empujaba hacia fuera, diciéndole que se callara. La imagen de Harry danzó ante mis ojos pero la aparté inmediatamente, era Leon de quien estábamos hablando, no iba a dejar que Harry se interpusiera entre nosotros, o mejor, que yo misma lo hiciera. Leon me soltó la mano que me tenía cogida y la juntó con la otra que tenía en mi cintura, abrazándome. Yo hice lo propio y nos quedamos así, abrazados el uno al otro, nuestras narices rozándose y nuestras máscaras obstaculizando el camino. Leon subió una mano por mi espalda y me desató el lazo que llevaba sujetando la máscara en el pelo, la cual cayó al suelo, pero ni me inmuté. Yo le quité la suya subiéndosela hasta que reposó en su pelo y Leon se acercó aún más si aquello era posible, nuestras pestañas se entrelazaban y fue entonces cuando sentí los tambores antes del beso, las bocanadas de aire previas a él. Cerré los ojos, y me dejé llevar por el momento. Estaba siendo despacio, pero eso era lo que yo quería, al fin y al cabo, acababa de conocerlo. Aunque eso daba igual.
Sentí sus labios contra los míos justo cuando un grito masculino hendió el aire e hizo que nos separásemos. Me giré, pisando mi máscara, para ver a Selene tirada en el suelo, con Gus a su lado vistiendo una cara asustadísima. Miré a Leon y echamos los dos a correr hacia ella, arrodillándome yo la primera a su lado. La música dejó de sonar y un corro se formó a nuestro alrededor. Un par de hombres salieron corriendo a buscar a la enfermería, pero me incorporé y grité que llamaran a una ambulancia. Selene tenía problemas de corazón desde pequeña, y ¿qué momento mejor que aquel para tener un ataque cardíaco?
Imágenes de weheartit.com
-Elisa



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