domingo, 28 de abril de 2013

Capítulo 12: Amigos


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El sol aún no había salido y el cielo estaba oscuro, salpicado de estrellas y una luna llena que brillaba débilmente.
Nos habían dejado quedarnos a dormir allí, en Stonehenge, como parte de la actividad. Hacia las dos de la mañana nos habían dado sacos de dormir y almohadas, y poco a poco todo el mundo cayó en las garras del sueño. Todos, menos yo.
Había dormido como mucho cuarenta minutos, y me había despertado pronto. Decidí salir a ver la salida del sol y me senté entre unas rocas de un prado bastante alejado en el que la línea del horizonte se veía perfecta y estaba orientado al este.
No sabía qué hacer. No había podido hablar con nadie, Selene se había dormido al instante, Gus y Leon habían sucumbido demasiado pronto y Harry era la última persona con la que quería hablar. Ni siquiera sabía dónde había puesto su saco de dormir...
Esperé bastante tiempo hasta que el horizonte comenzó a clarear y la hierba se encendió como si alguien le hubiese prendido fuego. Bajé de las piedras  y me senté entre ella, fijando mis ojos en la línea naranja.
-Pensé que no habría nadie más despierto a estas horas.- una voz suave me sobresaltó por detrás.-Supongo que me equivoqué.
-Katarina-suspiré, relajándome.-Buenos días.
Ella me sonrió y se sentó a mi lado.
-Me encanta ver la salida del sol. Muy poca gente lo hace-dijo. Después, me miró.- Harry me lo ha contado. No tienes que decir nada, si no quieres, pero no te vendría mal sacarlo todo.
Me quedé callada un par de minutos y luego abrí la boca para responder, pero no había pensado la respuesta lo suficiente.
-Te entiendo perfectamente. Estarías loca para no pensar que Harry es, por lo menos, atractivo. Es comprensible que estés confusa, tienes novio pero ayer Harry te besó, y tú no te apartaste.
“Novio”, pensé. Leon y yo no éramos novios, sin embargo... Era como ponerle los cuernos. Le devolví la mirada a Katarina.
-Si de verdad quieres a Leon, Elisa, debes hablar con él. Si Harry es simplemente una mera atracción, déjalo ir. Poco a poco lo conseguirás. Créeme, tengo demasiada experiencia en este tema.
Asentí. Debería hablar cuanto antes con Leon, mejor que se enterara por mí que por otros.
-Gracias-dije, sinceramente.
-No hay que darlas-ella sonrió.
Después, nos quedamos allí, calladas, hasta que el sol salió finalmente y decidimos regresar con el resto.


-Leon.
Nos habían dado la tarde libre al regresar al college, así que recorrí los pasillos y los jardines del St. Hugh’s, deseando no econtrarme con Harry, hasta dar con él. No habíamos venido en el mismo autobús, ya que él se había marchado en el primero con todos los demás y Katarina y yo tuvimos que esperar al siguiente. Él no me había buscado. Algo andaba mal.
Lo encontré sentado en el bosque, entre las ramas caídas de los pinos y los robles, de espaldas al college. Cuando dije su nombre, no se giró inmediatamente, sino que bajó la cabeza.
-Leon-volví a decir, preocupada. No se podía haber enterado. Selene y Gus no se lo habrían dicho, y Harry y Katarina menos. Y estaba segura de que no nos había visto...
Me senté a su lado cautelosamente, y no me apartó. Solo cuando me agaché y lo miré pude ver como lágrimas silenciosas caían por sus mejillas.
-Leon-lo abracé. Él me abrazó aún con más fuerza.-¿Qué pasa?
-Me tengo que ir, Elisa. A Alemania. Una semana solo. Volveré pronto.
-¿Qué dices? ¿De qué estás hablando? ¿Por qué?
Calló un instante y yo me olvidé de todo. No existía Harry, no había pasado nada, no sabía ni quién era Harry. Lo único que importaba era Leon.
-Mi abuela. Se está muriendo y yo... No me despedí de ella antes de venir y quiero... quiero estar con ella. Ella me cuidó a mí cuando mis padres no podían y no parece correcto que yo no...-dijo a duras penas. Tomé aire y sabiendo que me iba a arrepentir de aquello tarde o temprano, le cogí la cara entre mis manos y le besé suavemente. Él me lo devolvió, agarrándome y acercándome más a él.
-Gracias-susurró con los ojos aún cerrados. Yo me mordí el labio para no ponerme a llorar. No le podía decir ahora nada de Harry. Tendría que esperar.
Apoyó su frente contra la mía y respiró profundamente. Después, abrió los ojos y sonrió tristemente.
-Me voy hoy, en el próximo avión a München. Te llamaré. Todos los días. Te lo prometo. Gracias.
-Sabes que estoy aquí para lo que necesites, Leon.
-Lo sé.-se levantó, sacudiéndose las ramas y la hierba de la ropa.-Voy a ir a despedirme del resto.
-Iré contigo-me arrepentí al instante de haber dicho eso. Harry pertenecía al resto.
Lo miré, y nos cogimos de la mano, caminando hacia dentro del college.


-Lo siento, tío-dijo Gus.
-Cuídate-añadió Selene.
Nos encontrábamos todos en el hall del St. Hugh’s, Leon ya con una mochila con sus pertenencias y el abrigo de viaje. Un taxi lo esperaba para llevarlo a Heathrow. Entre abrazos y despedidas, no me había dado cuenta de que Harry había entrado por la puerta de la derecha, la que venía del comedor. Cruzamos una mirada cuando él pasó por delante de mí a abrazar a Leon y a decirle adiós. Que irónico era todo aquello. Por último, cuando se separaron y Leon ya se iba hacia la puerta, corrí hacia él y le di un último beso. Él me abrazó y salió por la puerta a la fría lluvia de Oxford.
Me quedé plantada delante de la puerta sin saber qué hacer. Oí a Gus y a Selene murmurar una excusa y cuando me di la vuelta Katarina se había ido. Solo quedábamos Harry y yo. Lo vi tragar saliva y pasarse la mano por el pelo.
-Tenemos que hablar.
Apreté los labios y asentí, pero me quedé quieta.
-Aquí no-dijo-. Vamos a la capilla.
-¿Estás de coña?-¿la capilla? ¿Desde cuando se iba a hablar de crisis amorosas a una capilla?
-Sí. Nunca hay nadie y nadie molesta. ¿Vienes?
-Si vas a estar borde conmigo, Harry, creo que paso de hablar contigo...
Se acercó a mí y me cogió de la mano. Sorprendentemente, no se la aparté.
-Perdón-alzó la vista y me miró a los ojos- ¿Vienes, Elisa?-añadió con una sonrisa ligera y un poco fingida.
Asentí, pero me deshice de su mano. Caminamos en silencio y entramos en la capilla.
Nunca había estado allí antes. No era religiosa, por lo que no rezaba. Pero era preciosa. Pequeña, pero sobria, y elegante. Las paredes eran rosa claro y estaban llenas de inscripciones, como citas y frases célebres. Los bancos eran de madera cálida y en el altar había un retablo de oro y plata que relucía como si fuera nuevo.
Cerramos la puerta detrás de nosotros y Harry la cerró con pestillo. Yo me senté en la esquina del banco de la primera fila a la derecha y él vaciló un instante antes de sentarse en el de la izquierda. Así quedamos de frente los dos.
-Lo siento.
-No fue tu culpa. Yo no me aparté. Los dos estamos a partes iguales-dije, sin mirarlo.
-Sí, si lo fue. Tenía que haberme resistido, pero no pude. Lo siento-repitió.
Negué con la cabeza, pero él siguió hablando.
-Tú estás con Leon, y yo con Aitana. Y así es como tienen que ser las cosas. No te voy a negar que no me sienta atraído por ti e incluso que me gustes, pero tú por mí no sientes lo mismo, y lo sé.-quise contradecirle, pero no encontré las palabras- Quiero olvidar lo que pasó, todo, pero no puedo. No si tú no me ayudas.
-Es lo mejor para los dos-dije después de vacilar un momento. Lo miré a los ojos esta vez. ¿Cómo iba a poder actuar como si nada hubiera pasado?
-¿Amigos, entonces?-me dijo, tendiéndome una mano.
-Amigos-dije, estrechándosela.
Sonrió, y esta vez, su sonrisa fue de verdad. Se levantó del banco y me dio un beso en la mejilla, lo suficientemente cerca de la boca para que no fuera un beso normal pero aún guardando las distancias. Después, me soltó la mano y salió de la capilla, sin volver la vista atrás.

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-Elisa

4 comentarios:

  1. TE ODIO ¿Te ha quedado claro? TE ODIO
    T-E O-D-I-O
    Es que eso se queda corto. Pero pobre Leon, jopeee
    ¿Y desde cuándo Elisa Y Harry amigos? Que no. MAL MUY MAL
    Y no, no te quiero

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    1. Me odias, mucho, lo sé. Que sepas que tu voto de silencio no va a durar mucho jajaja
      Muy mal. Fatal. Very bad.
      Very kisssss

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  2. Decidiste salir a ver la salida del Sol... obiuhli

    Una cosa te digo, QUE ME ESTÉS HACIENDO ESTO NO TIENE PERDÓN DE DIOS. OSEA, QUE ME ESTÁN DANDO PENA ELISA Y HARRY PORQUE DEBERÍAN ESTAR JUNTOS AÚN CUANDO YO ESTOY CON HAROLDO, PUTA. Arg, te odio. No, mentira, te quiero, no como la putis de aquí arriba. Por cierto, ¿sigue con el voto de silencio?

    Very kisssssssssssssssssssssss

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    1. Obiuhly porque me aburría girrrrrlllll.
      Osea pobrecitos pero es que se quieren pero no se quieren a que me entiendes a que sí. Es que pobrecitos. Es que de verdad. Qué va a seguir con el voto de silencio si lo rompió a las pocas horas de hacerlo ajajaja.
      Very kisssss

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