martes, 10 de septiembre de 2013

Capítulo 19: Y las mañanas de resaca


 (weheartit)


Abrí los ojos de repente. La luz ya entraba a raudales por mi habitación, desgraciadamente estaba orientada hacia el este y los ingleses no tenían la maldita costumbre de poner persianas. Sin embargo, lo primero que vi no fue la ventana. Fue una cabeza llena de rizos negros y una cara demasiado adorable dormida a pocos centímetros de la mía. Sonreí y me levanté de la cama sin hacer ruido, pero no lo conseguí. A los pies de ella había algo tirado en el suelo que me hizo resbalar y caer de culo sobre ese algo blando. Era la camiseta rosa que le había tirado el día anterior a Harry. Pensé que quizás, al no ponérsela, la había dejado en el suelo y se había dejado la suya, pero al mirarlo y ver sus hombros desnudos sobresalir por entre las sábanas me di cuenta de que sí se la había puesto pero se la había quitado por la noche. Puede que tuviera mucho calor... qué mal sonaba eso.
Me levanté, maldiciéndome por mi torpeza, y me fui a duchar al baño. Me relajé bajo el agua ardiendo contra mi piel, y sonreí pensando en lo perfecta que era mi vida en aquellos instantes, hasta que me acordé de una cosa que había pasado la noche anterior.
Selene me había dicho que no quería a Gus. Pero ella estaba borracha, ¿no? Seguro que no se daba cuenta de lo que decía. Y aún así... Comencé a preocuparme en exceso, como siempre.
Una vez duchada y en toalla se me ocurrió mirar el despertador, pensando que ya serían cerca de las diez, y al ser domingo tendríamos que hacer algo. Miré el despertador de mi mesilla y casi se me cae el alma a los pies. Eran las seis y media de la mañana. La rutina me estaba matando. Me puse una camiseta y la ropa interior y me volví a meter en la cama intentando conciliar el sueño de nuevo, aunque eso sería difícil, pues ya llevaba un rato dándole vueltas a las cosas. Me acerqué a Harry y le di un ligero beso en los labios. Él sonrió y pataleó con las sábanas hasta quitárselas del todo, echándolas hacia mi lado. Dios, sí que tenía calor ese hombre por las noches... Con un breve vistazo lo miré y me entró la risa al descubrir que sus calzoncillos eran del mismo color y marca que mis bragas. Sabía que estaba despierto, pero no quería abrir los ojos, simplemente me atrajo hacia él y me besó la cabeza.
-Buenos días, princesa-murmuró, aún sin abrir los ojos.
-Suena mejor si lo dices en italiano, como en La vida es bella.-repliqué yo, volviéndome hacia él.
-No sé italiano-contestó, abriendo los ojos por fin para mirarme.
-Pues deberías aprender-dije yo, apartando la sábana y saltando de la cama.
-Estás loca, son las siete de la mañana.
-La hora perfecta para un paseo matutino-le respondí, quitándome la camiseta y caminando descalza hacia mi armario. Cuando llegué, me giré y descubrí a Harry mirándome de arriba abajo.
-No soy una supermodelo, no se si esperabas que estuviera buenísima-repliqué. Él me miró, con los ojos bien abiertos.
-Me da igual-dijo, y se levantó. Yo tampoco pude apartar la mirada de él, vestido con unos simples calzoncillos y nada más, algún que otro pequeño tatuaje adornando su pecho y espalda. Cuando llegó hasta donde yo estaba no lo dejé decirme nada. Lo cogí por el cuello y lo acerqué hacia mí. Él me empujó contra el armario y me agarró por la cintura. Fui consciente de la poca ropa que nos separaba en ese momento, y por eso cuando me besó tenía una ligera sonrisa grabada en el rostro. Pero cuando de mi cuenta de que no estábamos solos en la habitación me separé de Harry.
-¿Qué?-preguntó él, aún abrazándome.
-Selene está despierta-indiqué echando un vistazo por encima de su hombro y viendo a mi amiga aún tumbada pero con los ojos abiertos y una sonrisa divertida.
-Oh, no no paréis por mí, chicos.-dijo, mirándonos a los dos.
Yo miré a Harry y ambos nos reímos, él me dio un beso que creyó que sería corto, pero a mí me daba igual que Selene estuviera mirado. Lo atraje hacia mí otra vez y lo besé con toda la fuerza que tenía, mientras él, sorprendido, se dejaba hacer. Sus manos recorrían toda mi espalda y mi pelo, mientras que las mías estaban ocupadas en sus rizos y en su cuello. Cuando por fin nos separamos, Harry le gritó un buenos días a Selene y añadió por lo bajo un “gracias por haber interrumpido” y algo más ininteligible. Yo solté una risa y abrí el armario. Harry se metió en el baño y cerró la puerta. Saqué un vestido azul con bolitas doradas y me lo pasé por la cabeza.
-Sabes, Harry no está nada mal, Elisa. Nunca pensé que te pudieras conseguir algo así por ti solita.-me dijo, guiñándome un ojo.
-¡Puedo oíros!-nos gritó Harry desde el baño, mientras se oía el agua correr en el grifo. Selene y yo nos reímos a la vez.
-Vístete, Sele.-le dije, tirándole uno de sus vestidos que yo tanto odiaba. Aquel era rosa. Qué raro.
-¿Estás loca? Yo me vuelvo a dormir- dijo, y se dio la vuelta en la cama, mirando hacia la puerta. Yo me volví a acordar de lo que me había dicho la noche anterior, pero cuando fui a decirle algo Harry salió del baño y cogió su ropa del día anterior.
-¿Bajamos a desayunar?-me preguntó. Asentí y cogí una chaqueta, unas francesitas y le lancé un beso a Selene, preguntándome cómo iba a conseguir hablar con ella. Cerré la puerta y Harry me cogió de la mano para bajar al comedor, tratando de no encontrarnos a algún monitor que nos echara la bronca, pues se suponía que los chicos no podían entrar en los pasillos de las chicas y viceversa. Pero cuando llegamos abajo me di cuenta de una cosa.
-Harry, me he dejado las llaves arriba.
-Te acompaño...
-No-dije rápidamente.-solo será un momento. Baja y coge sitio.
Harry me miró extrañado, pero se limitó a darme un beso y a marcharse hacia el comedor. Cuando lo perdí de vista eché una carrera escaleras arriba y entré en la habitación.

Genial, el dolor de cabeza no se iba ni echándome vasos de agua por encima. En fin, debería bajar a tomar un café o algo... Salí del baño con la intención de vestirme, pero antes de que llegara siquiera a mi cama la puerta se abrió rápidamente y Elisa entró en la habitación diciendo algo.
-Para, para-le dije-. No puedo pensar tan rápido.
-Selene-me dijo ella, cogiéndome de los hombros y sentándome en la cama, a su lado. La miré inquisitivamente.- ¿Recuerdas algo de ayer? ¿De por la noche?
Me eché a reír.
-Estaba borracha, ¿cómo esperas que me acuerde?
-¿Recuerdas algo que me dijiste por la noche?-parecía realmente preocupada, así que me callé la risa. ¿Qué habría pasado?
-Mmmm...-intenté hacer memoria-. No, la verdad es que no recuerdo nada. ¿Te vi ayer por la noche?
Se llevó las manos a la cabeza. Me estaba preocupando.
-Selene, sabes que estoy aquí para todo, que puedes contarme cualquier cosa...
Pero ¿qué decía esta ahora? Si eso ya lo sabía yo, si todo lo que yo pensaba lo sabía ella, es más, dudaba si ella sabía más de mí misma que yo. Y no estaba muy equivocada.
-Selene, ayer...
Pero no pudo terminar. La puerta se abrió y Harry y Gus entraron en nuestra habitación.
-¿Qué hacéis, que no bajáis, princesas?
-A diferencia de vosotros, princesos,-empecé.
-Nada. Ya bajamos-Elisa me interrumpió, cogió sus llaves y me dio un beso en la cabeza-. Vístete. Y ya hablaremos luego.-añadió por lo bajo. Después, salió de la habitación seguida de Harry y Gus.
Un momento, ¿Gus estaba allí?
Raro en mí que no lo hubiese notado. Pero, ahora que lo pensaba...
Es como eso que te pasa cuando sueñas con algo. Te despiertas, y no te das cuenta de lo que habías estado soñando solo un par de minutos antes, pero después pasa algo, y vas recordando...
Eso me pasó a mí ese día. Me asomé a la ventana para abrirla y vi a un chico rubio tocando la guitarra justo debajo de mi ventana. Claro, había soñado con un rubio, no con Gus... Un momento, ¿qué me quería decir a mí misma con eso?
El chico rubio de mi sueño no tenía rasgos, pero poco a poco el sueño iba cobrando color y sentido: estaba en un bosque, caminando con un chico que llevaba una guitarra a la espalda, y yo estaba vestida con ese mismo vestido que Elisa me había tirado encima unos momentos antes.
Me dio de lleno en el cerebro. El chico con el que había soñado cojeaba ligeramente, y sus ojos azules los tenía grabados en mi mente.
Niall.

2 comentarios:

  1. QUÉ. FUERTE. OSEA. ME. MUERO. REDIOS.

    Pobre Gusi :( Bueno, le doy yo cariño

    Oye, ya que hablamos de Gus... HOY ME TRAJERON BAJO LA MISMA ESTRELLA wwwwwreeeeeeeee

    en fin, mami, mi cabeza va a explotar

    Te quiero

    Gatiposa

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    Respuestas
    1. REDIÓSSSS jajajaja sisi a ver con quién acabas tú so zorra (con amor jjj)

      Que explote. PUM.

      Ahora lee LFFC :))

      tktktktktktk very kiss

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