Abrí los ojos de repente. La
luz ya entraba a raudales por mi habitación, desgraciadamente estaba orientada
hacia el este y los ingleses no tenían la maldita costumbre de poner persianas.
Sin embargo, lo primero que vi no fue la ventana. Fue una cabeza llena de rizos
negros y una cara demasiado adorable dormida a pocos centímetros de la mía.
Sonreí y me levanté de la cama sin hacer ruido, pero no lo conseguí. A los pies
de ella había algo tirado en el suelo que me hizo resbalar y caer de culo sobre
ese algo blando. Era la camiseta rosa que le había tirado el día anterior a
Harry. Pensé que quizás, al no ponérsela, la había dejado en el suelo y se
había dejado la suya, pero al mirarlo y ver sus hombros desnudos sobresalir por
entre las sábanas me di cuenta de que sí se la había puesto pero se la había
quitado por la noche. Puede que tuviera mucho calor... qué mal sonaba eso.
Me levanté,
maldiciéndome por mi torpeza, y me fui a duchar al baño. Me relajé bajo el agua
ardiendo contra mi piel, y sonreí pensando en lo perfecta que era mi vida en
aquellos instantes, hasta que me acordé de una cosa que había pasado la noche anterior.
Selene me había dicho
que no quería a Gus. Pero ella estaba borracha, ¿no? Seguro que no se daba
cuenta de lo que decía. Y aún así... Comencé a preocuparme en exceso, como
siempre.
Una vez duchada y en
toalla se me ocurrió mirar el despertador, pensando que ya serían cerca de las
diez, y al ser domingo tendríamos que hacer algo. Miré el despertador de mi
mesilla y casi se me cae el alma a los pies. Eran las seis y media de la
mañana. La rutina me estaba matando. Me puse una camiseta y la ropa interior y
me volví a meter en la cama intentando conciliar el sueño de nuevo, aunque eso
sería difícil, pues ya llevaba un rato dándole vueltas a las cosas. Me acerqué
a Harry y le di un ligero beso en los labios. Él sonrió y pataleó con las
sábanas hasta quitárselas del todo, echándolas hacia mi lado. Dios, sí que
tenía calor ese hombre por las noches... Con un breve vistazo lo miré y me
entró la risa al descubrir que sus calzoncillos eran del mismo color y marca
que mis bragas. Sabía que estaba despierto, pero no quería abrir los ojos,
simplemente me atrajo hacia él y me besó la cabeza.
-Buenos días,
princesa-murmuró, aún sin abrir los ojos.
-Suena mejor si lo
dices en italiano, como en La vida es bella.-repliqué yo, volviéndome hacia él.
-No sé italiano-contestó,
abriendo los ojos por fin para mirarme.
-Pues deberías
aprender-dije yo, apartando la sábana y saltando de la cama.
-Estás loca, son las
siete de la mañana.
-La hora perfecta para
un paseo matutino-le respondí, quitándome la camiseta y caminando descalza
hacia mi armario. Cuando llegué, me giré y descubrí a Harry mirándome de arriba
abajo.
-No soy una
supermodelo, no se si esperabas que estuviera buenísima-repliqué. Él me miró,
con los ojos bien abiertos.
-Me da igual-dijo, y se
levantó. Yo tampoco pude apartar la mirada de él, vestido con unos simples
calzoncillos y nada más, algún que otro pequeño tatuaje adornando su pecho y
espalda. Cuando llegó hasta donde yo estaba no lo dejé decirme nada. Lo cogí
por el cuello y lo acerqué hacia mí. Él me empujó contra el armario y me agarró
por la cintura. Fui consciente de la poca ropa que nos separaba en ese momento,
y por eso cuando me besó tenía una ligera sonrisa grabada en el rostro. Pero
cuando de mi cuenta de que no estábamos solos en la habitación me separé de
Harry.
-¿Qué?-preguntó él, aún
abrazándome.
-Selene está
despierta-indiqué echando un vistazo por encima de su hombro y viendo a mi
amiga aún tumbada pero con los ojos abiertos y una sonrisa divertida.
-Oh, no no paréis por
mí, chicos.-dijo, mirándonos a los dos.
Yo miré a Harry y ambos
nos reímos, él me dio un beso que creyó que sería corto, pero a mí me daba
igual que Selene estuviera mirado. Lo atraje hacia mí otra vez y lo besé con
toda la fuerza que tenía, mientras él, sorprendido, se dejaba hacer. Sus manos
recorrían toda mi espalda y mi pelo, mientras que las mías estaban ocupadas en
sus rizos y en su cuello. Cuando por fin nos separamos, Harry le gritó un
buenos días a Selene y añadió por lo bajo un “gracias por haber interrumpido” y
algo más ininteligible. Yo solté una risa y abrí el armario. Harry se metió en
el baño y cerró la puerta. Saqué un vestido azul con bolitas doradas y me lo
pasé por la cabeza.
-Sabes, Harry no está
nada mal, Elisa. Nunca pensé que te pudieras conseguir algo así por ti
solita.-me dijo, guiñándome un ojo.
-¡Puedo oíros!-nos
gritó Harry desde el baño, mientras se oía el agua correr en el grifo. Selene y
yo nos reímos a la vez.
-Vístete, Sele.-le
dije, tirándole uno de sus vestidos que yo tanto odiaba. Aquel era rosa. Qué
raro.
-¿Estás loca? Yo me
vuelvo a dormir- dijo, y se dio la vuelta en la cama, mirando hacia la puerta.
Yo me volví a acordar de lo que me había dicho la noche anterior, pero cuando
fui a decirle algo Harry salió del baño y cogió su ropa del día anterior.
-¿Bajamos a
desayunar?-me preguntó. Asentí y cogí una chaqueta, unas francesitas y le lancé
un beso a Selene, preguntándome cómo iba a conseguir hablar con ella. Cerré la
puerta y Harry me cogió de la mano para bajar al comedor, tratando de no encontrarnos
a algún monitor que nos echara la bronca, pues se suponía que los chicos no
podían entrar en los pasillos de las chicas y viceversa. Pero cuando llegamos
abajo me di cuenta de una cosa.
-Harry, me he dejado
las llaves arriba.
-Te acompaño...
-No-dije
rápidamente.-solo será un momento. Baja y coge sitio.
Harry me miró
extrañado, pero se limitó a darme un beso y a marcharse hacia el comedor.
Cuando lo perdí de vista eché una carrera escaleras arriba y entré en la
habitación.
Genial, el dolor de cabeza
no se iba ni echándome vasos de agua por encima. En fin, debería bajar a tomar
un café o algo... Salí del baño con la intención de vestirme, pero antes de que
llegara siquiera a mi cama la puerta se abrió rápidamente y Elisa entró en la
habitación diciendo algo.
-Para, para-le dije-.
No puedo pensar tan rápido.
-Selene-me dijo ella,
cogiéndome de los hombros y sentándome en la cama, a su lado. La miré
inquisitivamente.- ¿Recuerdas algo de ayer? ¿De por la noche?
Me eché a reír.
-Estaba borracha, ¿cómo
esperas que me acuerde?
-¿Recuerdas algo que me
dijiste por la noche?-parecía realmente preocupada, así que me callé la risa.
¿Qué habría pasado?
-Mmmm...-intenté hacer
memoria-. No, la verdad es que no recuerdo nada. ¿Te vi ayer por la noche?
Se llevó las manos a la
cabeza. Me estaba preocupando.
-Selene, sabes que
estoy aquí para todo, que puedes contarme cualquier cosa...
Pero ¿qué decía esta
ahora? Si eso ya lo sabía yo, si todo lo que yo pensaba lo sabía ella, es más,
dudaba si ella sabía más de mí misma que yo. Y no estaba muy equivocada.
-Selene, ayer...
Pero no pudo terminar.
La puerta se abrió y Harry y Gus entraron en nuestra habitación.
-¿Qué hacéis, que no
bajáis, princesas?
-A diferencia de
vosotros, princesos,-empecé.
-Nada. Ya bajamos-Elisa
me interrumpió, cogió sus llaves y me dio un beso en la cabeza-. Vístete. Y ya
hablaremos luego.-añadió por lo bajo. Después, salió de la habitación seguida
de Harry y Gus.
Un momento, ¿Gus estaba
allí?
Raro en mí que no lo
hubiese notado. Pero, ahora que lo pensaba...
Es como eso que te pasa
cuando sueñas con algo. Te despiertas, y no te das cuenta de lo que habías
estado soñando solo un par de minutos antes, pero después pasa algo, y vas
recordando...
Eso me pasó a mí ese
día. Me asomé a la ventana para abrirla y vi a un chico rubio tocando la
guitarra justo debajo de mi ventana. Claro, había soñado con un rubio, no con
Gus... Un momento, ¿qué me quería decir a mí misma con eso?
El chico rubio de mi
sueño no tenía rasgos, pero poco a poco el sueño iba cobrando color y sentido:
estaba en un bosque, caminando con un chico que llevaba una guitarra a la
espalda, y yo estaba vestida con ese mismo vestido que Elisa me había tirado
encima unos momentos antes.
Me dio de lleno en el
cerebro. El chico con el que había soñado cojeaba ligeramente, y sus ojos
azules los tenía grabados en mi mente.
Niall.

QUÉ. FUERTE. OSEA. ME. MUERO. REDIOS.
ResponderEliminarPobre Gusi :( Bueno, le doy yo cariño
Oye, ya que hablamos de Gus... HOY ME TRAJERON BAJO LA MISMA ESTRELLA wwwwwreeeeeeeee
en fin, mami, mi cabeza va a explotar
Te quiero
Gatiposa
REDIÓSSSS jajajaja sisi a ver con quién acabas tú so zorra (con amor jjj)
EliminarQue explote. PUM.
Ahora lee LFFC :))
tktktktktktk very kiss