Camden Market era increíble, aquella mezcla
de absolutamente todo: culturas, olores, colores, personas, sonidos, músicas...
Era algo perfecto para olvidarse por un momento que las clases acaban de
empezar, que habría que ponerse a estudiar pronto, y que aún quedaba otro año
por delante. Estábamos solas, Selene y yo, mirando una joyería, cuando lo vi.
Era el colgante más bonito que había visto en mi vida. Tenía la cadena dorada y
de él colgaba un prisma azul transparente que cada vez que lo atravesaba el sol
salía un precioso arco iris. Se lo señalé a Selene, y ambas nos acercamos a
mirar, pero nos apartamos inmediatamente al ver que valía casi cien libras.
Decidimos entrar en un par de tiendas más, entre ellas la famosa “Cyberdog” y
después nos reunimos con el grupo.
Los bancos que había en una calle donde
había sitios para comer estaban delicadamente decorados con filigranas de
hierro, y ahí decidimos sentarnos a comer una pizza. Harry, Katarina, Selene y
yo compartíamos una gigante de queso, jamón, champiñones y bacon, y Aitana y
Gus otra más pequeña de queso, tomate y orégano.
-Edzta-dijo Harry de repente-ez da mejod
pizza que he pdobado en mi vida.
-Y tú eres el gilipollas más estúpido que
he visto en la mía, Harry. Cierra la boca, ¿quieres?-replicó Gus fingiendo
enfado. Harry le dedicó una mirada de reproche y Selene les pegó suavemente a
ambos en la espalda.
-Parecéis niños. ¿Es que no habéis
escuchado nada de lo que hemos estado hablando?
-No-contestaron a la vez los dos chicos.
No nos dio tiempo a responder a ninguna.
Katarina se levantó lentamente de su sitio y le susurró algo a Selene, la cual
comenzó a mirar frenéticamente a los lados, hasta que su mirada se posó en un
chico de pelo corto, rubio, y ojos azules que se veían a distancia.
-¿Niall?-murmuré con incredulidad. Cojeaba
de una pierna, pero no parecía herido más allá de aquello. Se acercaba a
nosotros sonriente, pero antes de que pudiera llegar, Selene se levantó
corriendo y lo abrazó. Oí lejanamente cómo él le preguntaba por sus ataques y
ella le contestaba que todo controlado, pero no podía hacer nada más que
intentar buscar alguna manera de relajar la tensión que veía acumulándose en
las mandíbulas de Gus.
-Gus. Gus, Augustus. Tío, para. Simplemente
son amigos, ¿vale? ¿Lo has olvidado? Ella te escogió a ti.- le dijo Harry
intentando calmarlo. Vi que Katarina iba a hablar cuando Gus se levantó y, sin
decir ni una palabra, se encaminó hacía Niall y Selene. Esta se giró, con miedo
en los ojos, pero yo me relajé al ver que simplemente Gus le estrechaba la mano
a Niall y le preguntaba por su salud. Raro.
-Demasiado raro-murmuró Aitana como si me
estuviera leyendo la mente.
Asentí con la cabeza y me volví a centrar
en aquellos tres. Entonces pareció obvio. Vi cómo Gus le pasaba un brazo por
los hombros a Selene y quedó claro que había ido allí a dejarle claro que
Selene era suya, y no de Niall. Pero Niall no pareció afectado. Es más, los
felicitó y pareció alegrarse por ellos. Después de todo, él y Selene no habían
tenido nada. Se acercaron los tres y me levanté para saludarlo.
-Estás tan guapa como siempre, Elisa-le
sonreí, y le iba a devolver el cumplido cuando me hizo una pregunta- ¿Y Leon?
Mierda, Niall acababa de meter el dedo en
la herida. Preguntándole a Elisa por Leon... Iba a llevármelo a otra parte para
explicárselo, pero al imaginar la mirada de Gus, me lo pensé dos veces. Sin
embargo, Elisa lo terminó por mí.
-¿Leon? Digamos que... ya no estamos
juntos... Acuerdo mutuo.
-Vaya...-dijo Niall-Lo siento.
-No lo sientas-replicó Harry- es mejor así.
¿Verdad, Elisa?
Vi cómo mi amiga se ruborizaba, pero me
quedó claro desde el principio que no era por el comentario de Harry. Elisa
tenía la mirada fija en otra parte, concretamente en un chico rubio que se aproximaba
por el otro lado. Aquel sí que no era el momento indicado para Leon a decidirse
a hablar con mi amiga. Así que me levanté de estar entre Niall y Gus y me
acerqué a Leon, sintiendo las miradas de todos en mi espalda.
-¿Qué haces aquí?-grité cuando lo tenía a
menos de cinco metros. Él no respondió. Me acerqué más y, cuando lo tuve a
pocos centímetros, lo hice mirarme a los ojos.
-Vengo a hablar con Elisa. Tengo que hablar
con ella. Necesito hablar con ella-me dijo, esquivando mi mirada.
-Sí, ya, y esperas que yo te deje hacerlo,
¿no?
-Sí-me contestó, deshaciéndose de mis
brazos que intentaban sujetarlo. Comenzó a caminar hacia el grupo, y yo no
intenté pararlo.
Cuando llegó, se paró en frente de ella,
como si el resto no estuviera, y dijo bien alto, como para que todos lo
escucharan:
-Elisa, ¿podemos hablar?
Fue Harry el que contestó, y no ella.
-¿Para qué, si se puede saber?
Sorprendentemente, en su voz no había odio,
ni nada por el estilo. Simplemente curiosidad.
-Para disculparme. Es lo único que necesito.
Después me iré.
Lo miramos todos, incrédulos, pero Harry le
susurró algo a Elisa, y esta se levantó. No miró a Leon, pero caminó hasta la
esquina de la calle, frente a un puesto de perritos calientes y pretzels y se
cruzó de brazos, esperando a que Leon le dijera unas palabras que ninguno de
nosotros podía oír desde la distancia.
Lo que me faltaba, que Leon viniera a estropearme, y
estropearnos, el día. Simplemente genial. Me dediqué a mirar al suelo y
contener el aliento hasta que él empezara a hablar. Sorprendentemente, lo hizo
en cuanto llegó a mi lado.
-Primero de todo, mereces una disculpa, Elisa. Sé que quizá
no la aceptes, pero te la voy a dar igual. Lo siento.
No dije nada, y esperé a que siguiera. No lo iba a perdonar,
pero algo en mi interior me decía que no había acabado de hablar.
-Segundo, mereces una explicación. O dos. Te voy a explicar
primero por qué hice lo que hice en Alemania. Lo hice porque estaba borracho,
ebrio de tristeza tras el funeral, y no, no espero que me creas. Pero es verdad.
Yo no sentía nada por ella ni ella por mí, pero surgió, y, borrachos los dos,
no hicimos nada para impedirlo. Segundo, segunda explicación- hizo una
pausa en la que intentó buscar mi
mirada, pero yo no le dejé. Seguí con la mirada fija en el suelo mientras sus
palabras caían sobre mí.- El día que te dije lo que te dije, el día que volví,
fui un gilipollas.
-Coincido-dije sin poder contenerme.
-Yo también, y no te culpo. Me culpo a mí mismo. Estaba
psicológicamente borracho, no era yo mismo, estaba fuera de lugar. Y no,
tampoco espero que me creas. Pero también es verdad. Quiero que sepas que no lo
pensaba, no pensaba nada de lo que te dije. Que fue un momento de locura, y es
que en estos días es en lo que vivo, como si estuviera loco, y tengo momentos
de lucidez, como este. Llevo días intentando decírtelo pero no podía, no podía
obligarme a hacerlo.
Otra pausa. Solté todo el aire que llevaba conteniendo de un
solo golpe y mis pulmones quedaron vacíos. Inspiré y lo miré por primera vez.
Sus ojos estaban rojos e hinchados, y grandes semicírculos
verdes oscuros estaban haciéndose más grandes bajo ellos. Los cerró una vez y
terminó su monólogo.
-Sé que no me vas a creer y mucho menos perdonar. Pero quería
que supieras la verdad. No espero que volvamos a ser amigos. Simplemente
conocidos, con una historia que se perderá. Es lo único que te pido.
Las palabras se me atascaron en la garganta.
-¿Me estás pidiendo borrón y cuenta nueva?
-No, Elisa. No te estoy pidiendo eso. Simplemente, que sepas
la verdad. Y que yo nunca dejé de quererte.
Sus palabras fueron como un jarro de agua fría, y yo era
demasiado buena. Pero no podía, no podía volver al pasado de aquella manera.
Estiré una mano al frente.
-De acuerdo- dije, cerrando los ojos.- Seremos conocidos. Nos
diremos hola en los pasillos, nos ayudaremos en clase y nos reiremos juntos de
estupideces que digan nuestros compañeros. Pero nada más.
-De acuerdo-repitió él, estrechándome la mano- Si eso es lo
que tú quieres, Elisa.
-Sí-contesté.-Es lo que quiero.
-Elisa (imágenes de google)


Vale, te pego ya o espero? A mi esto no me lo haces, eh. Vamos, osea, menudas explicaciones, acho. Las dos porque estaba borracho. Meh. Ah no que la segunda es porque estaba borracho sentimentalmente o algo así? Qué poético JAJAJAJAJAJA Mejor, ahora a tener hijos con Harrry. Lo que daría yo por teletransportarme a alguna de estas historias... Estoy melancólica. En fin, te quiero.
ResponderEliminarAitana <3
ASKLJAFijao fahfo afilkshfkwlui PERO YO TE AMO. jajajajajaja si si ahora espera por ello, hala ponte a leer que te faltan dos capítulos jajajaj very kissssss.
EliminarEliso